sábado, 13 de junio de 2015

Bloque 2: Textos folclóricos. Selección y adaptación


            Esta es la historia de Latika una muchacha de origen hindú que vivía en un barrio residencial de la ciudad más grande de Europa. En su casa vivían sus padres, sus hermanos gemelos más pequeños y su abuela. Todos vivían en armonía, tanto dentro de casa como con sus vecinos con los que frecuentemente organizaban comidas. Nuestra protagonista dedicaba su tiempo a estudiar el último curso de bachillerato, con muy buenos resultados, por cierto. Además formaba parte del equipo de futbol del instituto y era voluntaria en una asociación de ayuda al emigrante.
            La abuela de Latika había llegado hacía cincuenta años de la India, entonces era conocida como la “joya del Imperio británico” por lo que era habitual el traslado de personas de unos territorios a otros de tan extenso imperio.  Su abuela había sido siempre una ferviente defensora de las tradiciones indias y no se cuestionaba si eran justas o no, por eso cuando Latika terminó el bachillerato no dudó en buscarle marido, le parecía que era la única forma de asegurarle un porvenir,  “al fin y al cabo así se había hecho siempre”, así lo hicieron con ella, así lo hizo con su hija, así debía de ser con su nieta.
            Latika quería mucho a su abuela, de pequeña la había cuidado mientras su padres trabajaban, era cariñosa y le preparaba sus platos preferidos. Como conocía muy bien a su abuela sabía de sus intenciones y no quería defraudarla, pero tampoco quería que escogieran por ella, ni siquiera había decidido si quería casarse. Lo que tenía claro era su vocación futbolera y no quería renunciar a ella. Desde la primaria había jugado al futbol, al principio como pura diversión pero la pasión y la técnica habían mejorado mucho, así que lo empezó contemplar como una  profesión ¿por qué no?
            En primavera se anunciaba la fiesta de pedida de una prima mayor de Latika, su abuela no perdería la oportunidad de entablar conversación con otras abuelas y encontrar el candidato idóneo para su nieta. Toda la familia disfruto mucho de aquella fiesta, se celebraba en el jardín de sus tíos, para la ocasión lo habían decorado con flores exóticas venidas de la India, multitud de telas coloridas y aromas de oriente. La comida era exquisita y la música muy animada, todos bailaron rieron y disfrutaron,…algunas como la abuela de Latika también negociaron.
            Así fue, por la noche la abuela le comunicó a su nieta que había arreglado su matrimonio con un muchacho indio,  emprendedor y apuesto, se trataba del heredero de una cadena de tiendas de fruta, estaba estudiando en la universidad y pasaría  hacerse cargo de ellas en breve, además… –le dijo cómplice su abuela- es un apasionado del futbol, su abuela había querido complacerla y sabia que compartir aficiones era una forma de asegurar el futuro del matrimonio.
            Los padres de Latika entendían que no quisiera casarse con un desconocido, hablaron con ella y le explicaron que todos querían su bienestar  y que la mayoría de los matrimonios que conocían se habían acordado de ese modo y habían resultado duraderos. A la joven le seguía sin parecerle justo así que sus padres, para compensarla (convencerla), le propusieron escoger dos regalos de boda. Latika guiada por su interés por el futbol escogió el silbato dorado con el que se arbitro el primer partido de futbol de la historia, para viajar en el tiempo y un balón de futbol en el que cada hexágono estuviera confeccionado con un tipo diferente de piel de la India, para viajar en el espacio. Latika estaba segura de que no serían capaces de conseguir las dos peticiones y por lo tanto, no tendría por qué casarse.
            Pasado un año de mover hilos y restablecer contactos contactos se consiguieron las tres condiciones. Latika viendo que resultaría imposible liberarse del compromiso decidió dejar su casa. Solicitó una beca para una universidad extranjera, escogió la que tenía mejor equipo de futbol, allí continuaría sus estudios e intentaría abrirse camino en el mundo del futbol profesional. En su nueva vida independiente Latika, hizo muchos amigos: compañeros de piso, compañeros de clase, compañeras de equipo,…no sentía la necesidad de tener novio, y mucho menos de casarse. Poco a poco los entrenamientos y partidos se fueron haciendo más exigentes por ello habían contratado a un ayudante a la entrenadora, un muchacho responsable y entusiasta que provenía también de Londres. Jamal, que así se llamaba el muchacho, inicio una buena amistad con Latika, esta poco a poco empezó a sentirse atraída por él: tenían mucho en común (origen, universidad, afición…)       
            Para completar su beca Latika tenía que desempeñar trabajos de lo más variados: mujer-anuncio disfrazada de foca para anunciar manoplas, malabarista del balón en fiestas infantiles,…así que no tenía tiempo de aburrirse. Por aquellos días, las largas conversaciones con Jamal le devolvieron la nostalgia de su barrio, sus tradiciones y su familia; hablaban también de la historia del futbol, de tácticas, de extravagancias de estrellas (como el balón de toda clase de pieles) así que se le ocurrió desempolvar los regalos que había recibido y empezó a utilizarlos para sentirse más unida a su familia y, de paso, llamar disimuladamente la atención de Jamal, sólo él sabría valorar lo preciado de esos “tesoros”.
            De este modo empezó a salir de foca con patines por el campus, nadie la reconocía, pero se hacía notar tocando su silbato dorado especialmente cuando se acercaba a Jamal, y por supuesto no olvido dejar folletos publicitarios en el despacho de entrenadores para que él los viera. Pocas semanas después, el grupo de malabaristas con el que trabajaba propuso una función en un parque emblemático de la ciudad y Latika organizó una quedada con todo el equipo (incluidos los entrenadores) para disfrutar del espectáculo, por supuesto ella no apareció de manera visible, nadie sabía que dentro de ese disfraz de foca se escondía una futbolista de gran talento con el balón de toda clase de pieles. Todos quedaron fascinados, especialmente Jamal, viendo la versatilidad y el estupendo juego individual de la foca, ¡quería saber quién estaba detrás de ese disfraz y ese original balón! Y la respuesta no se hizo esperar, a los pocos días todas las integrantes del equipo llevaron al entrenamiento el su “balón especial”, aquel con el que entrenaban en casa y por el que tenían un especial cariño. El flechazo fue inmediato y desde ese momento Latika y Jamal no se separarían.
            Poco a poco, las citas se iban haciendo más frecuentes, las conversaciones más largas, los momentos que compartían más románticos…, su relación se había convertido en algo más una amistad, así que decidieron contárselo a todo el mundo. Contentos como estaban a Latika sólo le quedaba la espinita de volver a su barrio, con su familia y poder expresarles cómo se sentía. Jamal estuvo de acuerdo en pasar las vacaciones en Londres y así lo organizaron, para el 1 de julio volarían de vuelta a su antiguo hogar, lo harían de sorpresa, sin avisar a nadie. Al llegar al aeropuerto la emoción les embargaba y cuando, desde el tren de cercanías, vislumbraron los primero edificios del barrio, Latika no pudo reprimir las lágrimas, había pasado mucho tiempo y todo seguía igual, ¿seguiría su familia la misma que arregló su matrimonio?, la respuesta no se hizo esperar. Frente a su casa llamó al timbre su padre abrió y no pudo evitar un grito de emoción: ¡¡“Latika”!!, al que acudió el resto de la familia, todos entendieron quien era su acompañante y quedaron contentos,…pero “¿dónde está la abuela?” –preguntó Latika-, “volverá enseguida, ha ido a hacer la compra”, pero ya estaba de vuelta: “hola, nieta querida”, “¡abuela!” exclamó Latika al girarse, estaban contentas de volver a verse, no había ningún rencor,…quizás Rubina se había equivocado al querer buscarle marido a su nieta,…bueno, aunque que no tanto, ya que Jamal resultó ser no sólo el prometido deseado por Latika, sino también el que su abuela le había buscado.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado

Argumentación
            Los cuentos tienen gran importancia tanto en el desarrollo psicológico infantil como en la transmisión cultural.           En primer lugar hay que tener en cuenta la edad a la que queremos dirigir la narración. La edad seleccionada para mi adaptación es de 10-12 (último ciclo de educación primaria). Esta edad es la fase de transición de la infancia a la madurez. Los niños están en el estadio de operaciones concretas (Piaget). Empiezan a poder razonar sobre suposiciones y distinguen lo real de lo posible. Aparece el interés por cuestiones sociales y empiezan a cuestionarse las normas para llegar a un juicio personal.
            Siguiendo a Vladimir Propp he mantenido la estructura de los cuentos maravillosos:
·                     Planteamiento: Se presenta al personaje principal y el entorno.
·                     Nudo: El personaje principal debe superar una serie de obstáculos.
·                     El desenlace: El personaje principal logra su objetivo y supera las pruebas. El final es feliz para todos los personajes.
            La narrativa es lineal y se presentan los motivos claros para la protagonista. El tema está principal está ligado al futbol considerando el interés por los deporte en estas edades, asimismo se tratan situaciones de adolescentes en la que los niños, ya preadolescentes puedan encontrar un modelo.

Elementos del esqueleto base que he mantenido:
La protagonista vive en el seno de una familia feliz.
En la adolescencia no puede cumplir una imposición familiar.
Intenta retrasar dicha imposición mediante la petición de regalos, que el protagonista considera muy difíciles de alcanzar.
Al ver concedidos sus regalos, su estrategia se viene abajo y siente la necesidad de huir del núcleo familiar para buscar su sueño y escapar de sus problemas.
Fuera del núcleo familiar, se enfrenta a situaciones que le ayudan a madurar ya valerse por sí misma.
Se enamora del chico con el que “juega” con una doble identidad para evitar el posible rechazo.
Finalmente “su príncipe” la reconoce y se enamora de ella. Un final feliz donde la protagonista tras demostrar sus capacidades elige su propio destino.

Elementos del esqueleto base que he cambiado:
En vez de una joven  y bella princesa, la protagonista es una joven contemporánea que vive en una familia de clase media como la que pudieran tener los alumnos de Primaria y en una ciudad multicultural.
En vez de los arquetipos de belleza y riqueza prevalecen otros valores: buena estudiante, buenos vecinos, amante del deporte, solidaria con los desfavorecidos.
Ningún personaje muere, en principio pensé en “matar” a la abuela, pero me pareció que es un tópico innecesario en los cuentos infantiles.
He suprimido el tema del incesto, ya que me parece inadecuado para los cursos de primaria.
Al final  la casualidad hace que el “príncipe” elegido sea el mismo para la protagonista y su familia.

Referencias:
Texto de referencia de la Asignatura: bloque II Textos folclóricos.
CUBELLS F.  Evolución de los intereses del niño relación con la literatura.
Libros infantiles y edición (Asociación nacional de editores)
Propp, V. I. A., Propp, V. I. A., & Meletinski, E. M. (1981). Morfología del cuento. Madrid: Editorial Fundamentos.
Pelegrín, A., & Lacoma, M. (1982). La aventura de oír: Cuentos y memorias de tradición oral. Madrid: Editorial Cincel.

1 comentario:

  1. Todo tu trabajo es genial, Noelia, aunque me encantaría hacerte una anotación de cara a tu futuro profesional: la actualización de los cuentos folclóricos a la realidad actual, aunque se realice respetando los motivos, los roles, las funciones y el esqueleto del original, debe evitarse, ya que acaban pareciendo textos de autor y perdiendo la frescura, la magia y la sensación de estar buceando en lo legendario que provocan los textos de tradición cultural.

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